SOMOS SERES MEZCLADOS EN UNA SOCIEDAD DE PREJUICIOS

  Somos carne de cañón

Estamos continuamente expuestos a que todo el mundo piense y opine sobre nosotros, nos guste o no. 

Es un gran tema sobre la desigualdad que esta tan integrado en nuestra sociedad que hacemos prejuicios sin ser consciente de que lo estamos haciendo. 

Todos somos diferentes físicamente, tenemos diferentes pensamientos, no tenemos las mismas condiciones económicas, no tenemos los mismos problemas lo único que nos hace iguales son los derechos. Podemos pensar parecido, tener diferentes opiniones, diferentes ideologías pero todos somos personas y eso es lo que construye nuestra sociedad. 

Los prejuicios son juicios de valor, solemos hacerlo sobre personas que no conocemos, cosas por las que sin conocerlas no sentimos ningún tipo de interés o atracción, personas que no hacen lo que nos gustaría que hiciéramos...

En las clases de Sociología se nos puso un video bastante "duro", ya no solo por verlo nosotros mismos y darnos cuenta de que cuando rechazamos por prejuicios, estamos haciendo daño a la otra persona, la niña que interpretaba el papel de "niña abandonada", no pudo seguir con el experimento social, porque sentía dolor al ser rechazada por el resto.

Todos nos regimos, socializamos y vivimos con prejuicios y el que no lo haga que tire la primera piedra. Pero hay que saber medir sobre estos prejuicios, no podemos tratar mal a personas sin conocerlas, sin saber si por dentro están en una batalla constante (ya sea consigo mismos o con otros), hacemos mucho daño rechazando a las personas que necesitan ayuda, debemos de dejar de pensar en el qué dirán, en que nos pueden hacer daño, en que es un pobre y si me ven con el me van a relacionar con ellos, todos esos pensamientos son prejuicios y los prejuicios no nos hacen ser mejores personas. 

Los prejuicios no son un escudo de nosotros hacia los demás, son flechas que lanzamos y las cuales hacen herida y pueden llegar a dejar cicatriz. 

La sociedad no es sociedad sin prejuicios, pero debemos de saber que no todo vale, todos tenemos sentimientos y todos merecemos una oportunidad. Está tan normalizado, que forma parte de nuestra forma de ser.

A la hora de impartir una clase en Educación Infantil debemos tener en cuenta que los prejuicios deben de quedarse fuera del aula, no podemos inculcar a los niños unos valores falsos, es decir, debemos de educar bajo la igualdad no la aceptación. Todos somos iguales y todos merecemos todo. 

Comentarios

Entradas populares